martes, 13 de septiembre de 2011

Genotipo y fenotipo ... ¿fácil, no?

Por: Nelson Rodriguez

Cuando se habla de la genética no siempre hay consenso entre la ciencia y los criadores. Cuando tomé los cursos de genética en la universidad ahí comprendí cuan extenso, variado y complicado puede ser la ciencia de la genética. Y como me gustaba criar canarios de canto y perros de trabajo, en ambos tenía que aplicar la ciencia de la genética para producir esas características que no se ven a simple vista. Así que dentro de lo complicado, quiero tocar estos puntos importantes de la forma más clara y comprensible posible.
Hay par de términos genéticos del cual debemos tener en cuenta su significado para que todos estemos en la misma página. Estos términos son "Genotipo" y "Fenotipo". Vamos a comenzar primero con el "Fenotipo". Este es el término que se refiere al físico del animal. Por ejemplo el mundo de los canarios los han divididos en 3 grandes categorias; los canarios de canto, de color y de postura. De estos 3 tipos solo los de color y postura se evaluan por su fenotipo. Viene un juez y evalua según el colorido o postura que tiene o toma el canario para decidir cual es el mejor. Para escoger el ganador solo revisa a simple vista cual tiene el mejor colorido en sus plumas y en la otra categoría cual tiene la postura más afín con lo que dice el reglamento. Así también en los perros hay 2 grandes categorías. Los perros de trabajo y los de conformación (comunmente conocidos como los "de show"). Los de "show" los juezes solo evalúan su fenotipo. Revisan si las orejas tienen el largo que dice el "estándar" de la raza, asi como también el largo de sus patas, cuerpo, color, etc.
Pero cuando se evalúa las características que no se ven a simple vista como lo son los canarios de canto y perros de trabajo ya ahí envuelve la evaluación de características genéticas. El canario de canto hasta tanto y en cuanto no abra su pico y comienza a cantar no puede recibir puntuación alguna. Ahí no importa de que color es ni como se poza en su percha. Lo que importa es qué cantidad y calidad de trinos y notas variadas puede cantar en ese tiempo que le toca cantar para impresionar el juez. Y en los perros están las competencias de trabajo. Ejercisios donde el perro tiene que distinguir entre olfatos, hacer rutinas de obediencia, agilidad y defensa, etc. Aquí tampoco importa de que color es o cuan fuera del estandar de la raza está su conformación. Lo que importa es la forma y manera en que ejecuta su trabajo. Es en estos renglones que domina el "genotipo" del animal. Qué es lo tiene en su sangre que hace que trabaje más y mejor que los demás.
Así también nuestros caballos purasangres son evaluados por su fenotipo y genotipo cuando muchos criadores buscan hacer sus cruces y por ende los compradores buscan hacer sus inversiónes. Por un lado el físico del animal deja entrever su posible éxito como corredor. Y el linaje o pedigrí puede ser la diferencia entre un corredor exitoso o no. Pero como decía mi abuelita: "en la viña del Señor hay de todo". Y hemos visto como ejemplares bien feítos han sido enormes campeones, y vice versa, hay ejemplares hermosísimos que no corren aunque les metas un cohete de la NASA!
En el caso de los purasangres hay muchas circunstancias que determina su potencial de corredor y sobre todo sus ejecutorias en la pista. Es harto sabido lo delicado que está la raza hoy en día. Pero supongamos que todos los purasangres estuvieran físicamente bien en todos los aspectos. Está el factor genético, ese factor no visible, que puede ser la diferencia en que un ejemplar sea un campeón u otro caballo del montón. Todos han visto como hay purasangres con un enorme espíritu competitivo. Para mi Bold Forbes fué quien más me impresionó en ese aspecto. Un fiero competitdor que lo dejaba todo en la pista por ganar y ser el primero. Y aunque era pequeñito en tamaño, era un gigante como corredor.
Esas son características genéticas de la cual se puede buscar fijarlas en un programa de crianza. El caballo de mejor físico y mejor entrenamiento no siempre estará por encima del caballo más competitivo. Muchas veces un caballo corre lo que quiere correr y no necesariamente lo que puede. De ahí la filosofía americana de "breed the best to the best and hope for the best". Ya que por lo general los mejores corredores ya tienen ese factor temperamental, ese factor de la actitud y competitividad de ganar. Y es aquí donde quiero reseñar la importancia y el efecto del genotipo en la crianza boricua.
A través de los tiempos siempre se han tomado yeguas maidens de buen linaje y llevarlas a la cría. Pero hay yeguas y hay yeguas. Si esas yeguas han sido no ganadores por problemas físicos es distinto y diferente a que si fueran no ganadoras porque sencillamente no tienen el talento y espíritu competitivo para hacerlo. Al parir una yegua, su potrillo nace con una gama de genes que irán determinando su desarrollo fisico y mental. La simple lógica te dice que una yegua de pobre actitud y talento para correr estará aportando negativamente a la cria pues si bien es cierto que los ejemplares reciben características temperamentales de una gran gama caballos en su linaje, no es menos cierto que esas características de la poca competitividad son las que un comprador NO quiere ver en su inversión.
Cada vez que un ejemplar mediocre de pobre talento y espíritu competitivo entre a la crianza, están tirando al ruedo genético unas características negativas que eventualmente seguirán asomándose en generaciones subsiguientes. Pues a diferencia de características como el color, que se puede determinar a simple vista y así está descrito en casi todos los pedigrís, las características genéticas que determinan actitudes en los caballos y otros animales van mucho más allá de una simple mirada. Por eso nunca se debe tomar a la ligera el llevar una yegua ultra perdedora a la crianza solo por su linaje. Y si hay algo que en PR está más que probado es la enorme cantidad de yeguas bajo promedio (en todo el sentido de la palabra) pariendo ejemplares bajo promedio.
El otro punto es el gran impacto que puede tener en nuestra raza caballar el criar para algunas características específicas. Y quizas una de las más importantes sería la de criar ejemplares duraderos. Por culpa de tanto cruce consanguíneo la raza se sigue degenerando al punto en que hoy en día es raro ver competidores pasar de los 4 años. Un criador que ponga como meta no tan solo mejorar la calidad genética (que es más fácil ya que es questión de invertir en productos de renombre) sino que también críe de yeguas que también sean duraderas tendría una enorme ventaja por encima de los que crían al azar. Y la verdad es que la genética se va complicando según uno se adentra en ella. Por ejemplo, esos genes que modifican el temperamento muchas veces son recesivos (o sea que un gen que sea dominante lo taparía), y también está la parte que hay veces que una característica depende de la combinación de varios "alelos". Pero en fín la ciencia de la genética está ahí precisamente para el beneficio de los criadores. Y en mi humilde opinión no creo que hayan personas que sepan más de la genética aplicada (no la escrita) que los criadores exitosos de gallos de pelea. He conocido a 2 que me dejaron boquiabiertos con el amplio conocimiento de genética aplicada que tenían. Recuerden que ellos crían para esa cualidad escurridiza de "no huyirse". Una cualidad que no se puede determinar con solo mirar un gallito. Hay que echarlo al ruedo y probarlo a ver si tiene la casta. Una vez determinadas y establecidas las cualidades que se quiere establecer se utilizan las herramientas de inbreeding y linebreeding para ir fortaleciendo las caraterísticas deseables e ir eliminando las menos deseables.
Y sin ánimo de ofender a nadie les digo que este es el momento para que un criador pequeño llegue a la cúspide en la cría nativa o uno grande se quede con el negocio. Un criador se puede hacer de renombre con solo una dozena de buenas yeguas bien cruzadas. Mientras los grandes criadores sigan en ese círculo vicioso criando de las mismas yeguas bajo promedio, seguirán aumentando personas particulares con sus par de yegüitas criando ejemplares como Don Paco, Concierto Alegre, etc que no vienen de fincas grandes. Es un grito a viva voz que se quiere tener ejemplares sobre promedio y están buscando alternativas a ello. Por el otro lado, si una finca grande quiere quedarse con la cría nativa es más fácil para ellos. Ya que tienen la materia prima que necesitan. Su enorme cantidad de yeguas y padrotes. Cogen todas esas yeguas y padrotes bajo promedio y las venden todas y de lo que sacan de ahí lo reinvierten en algunas yeguas buenas. "Calidad mata tiempo". Eventualmente la finca coge notoriedad de producir buenos corredores y los compradores vuelan para pelearse por sus productos sobre promedio.
Dudo mucho que haya una sola persona que se meta a comprar caballos para que pierdan o sean no ganadores. Entonces los criadores que vean esa tendencias y puedan distinguir entre lo que quiere la demanda y lo que deben hacer como suplidores para emancipar su negocio, han de estar cabeza y hombros por encima de del resto de la competencia. Hace mucho tiempo que a nosotros nos enseñaron que cuando las cosas van mal solo hay 1 persona a quien culpar ... y esa persona es nosotros mismos. Por eso sigo tratando de levantar conciencia y regalar conocimientos para el beneficio de nuestros criadores y nuestra raza.

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